ROMA.- El escándalo sexual "Rubygate", que implica a una menor edad y al jefe de Gobierno, Silvio Berlusconi, agotó la paciencia de muchas mujeres italianas, que el domingo realizarán una manifestación masiva para "defender su dignidad". "No es una movilización política, en su comienzo fue un movimiento espontáneo de mujeres muy diferentes, de todas las edades", explicó Elisa Davoglio, una poetisa de 35 años que administra un blog creado para la ocasión.
El manifiesto de las mujeres, titulado "Si no es ahora, ¿entonces cuándo?", firmado por más de 50.000 mujeres en una semana, denuncia con fuerza "la representación indecente y repetida de la mujer como objeto desnudo de comercio sexual en los periódicos, en la televisión y en la publicidad".
"Nos desbordan los llamados de mujeres que quieren participar", relató la cineasta Francesca Comencini, una de las organizadoras junto a su hermana, también cineasta, Cristina Comencini.
Organizando reuniones a través de las redes sociales, las mujeres ya tienen manifestaciones en un centenar de ciudades, entre ellas se encuentran Roma y Milán, donde están previstas lecturas.
Tras las sospechas de haber pagado por las prestaciones sexuales de una menor marroquí apodada Rudy, Berlusconi será denunciado por las mujeres. Un gran número de mujeres de derecha, incluso algunas que hasta hace poco adherían a la mayoría instalada en el poder, anunciaron su presencia. "Desde hace mucho tiempo el jefe de Gobierno se mostró un violento desprecio por las mujeres con sus comentarios misóginos", destacó Francesca Comencini.
"Pero aquí se sobrepasaron los límites de los tolerable, él da una imagen de la mujer totalmente arcaica", insistió Cristina, promotora de la agrupación "Di Nuovo", creado para llamar la atención sobre la situación "terrible" de las italianas.
"No es una movilización contra las call-girls", explicó Elisa. Por lo demás, el "Movimiento de defensa de los derechos de las prostitutas" participará en la manifestación del domingo.
Cultura difusa
"Queremos oponernos a esta cultura difusa que hace pensar que se puede ir por los atajos, ganar mucho dinero, que basta ponerse bonita, ir a una fiesta y venderse sólo por una noche", destacó la actriz de teatro, Lunetta Savino.
Después del domingo, Cristina, Francesca y los otros esperan que el movimiento desemboque en la primavera (boreal) en un gran congreso y en la creación de una red para federar asociaciones femeninas, "muy atomizadas y desprovistas de peso político".
"Ni los gobiernos de izquierda ni los de derecha hicieron algo" por las mujeres, lamentó Cristina Comencini y sostuvo que hay una "discriminación en el acceso al mercado del trabajo debido a una falta de guarderías, de ayudas familiares, de empleos a tiempo parcial". (AFP-NA)